El proyecto se desarrolla a partir de la sección a fin de integrar el desnivel de 2,70m que divide el solar, con un corte paralelo a fachada, en dos partes de proporciones similares. Es en este corte de la sección donde se coloca el núcleo de servicios, que ocupa la parte central y más oscura del edificio, y el núcleo de comunicaciones verticales (la escalera, con previsión de espacio para ascensor).
Esta rotura en planta estructura el proyecto: el programa se reparte en plantas decaladas en dos niveles, de manera que cada tramo de escalera sube media planta, y cada media planta alberga un uso. Se establece una relación transversal de visuales que permite que se sucedan los usos con fluidez, pero manteniendo la independencia entre ellos.
Las premisas de proyecto eran:
Un presupuesto reducido (con un PEM de 140.000€) que nos lleva a la utilización de sistemas constructivos tradicionales, y a una estética industrial basada en la honestidad de los materiales.
Dadas las reducidas dimensiones del solar en planta, optimizar el espacio haciendo desaparecer las zonas de paso: la escalera como núcleo de comunicación vertical i distribuidor.
Distribución de las dependencias o usos según parámetros de privacidad, visuales y asoleo: la zona de noche se asocia a la fachada sur, otorgando privacidad a las estacias diurnas respecto a la calle. La zona de día se abre a las vistas sobre el barranco de Nolla, captando el máximo de luz natural. El reto era hacer llegar la luz del sol a las estancias orientadas a norte.
Los forjados que se van alternando a diferentes niveles se relacionan entre ellos mediante la estructura ligera de la escalera. El forjado correspondiente a la planta más alta se substituye por un altillo construido con esta misma estructura más ligera ocupando solo una parte de la superficie, de manera que se consigue un doble espacio sobre la sala de estar, ubicada en el forjado inferior.
En el nivel correspondiente a la habitación principal, se deja libre la mitad de la superficie convirtiéndola en terraza. El vacío que supone esta terraza define la fachada principal. A través del cerramiento de vidrio que da al ámbito de la escalera la luz de sur llega a la sala de estar i al comedor, orientados a norte.
La rotura de la sección y el vacío que genera la escalera en el centro del edificio proporcionan un juego de visuales en diagonal que se acentúa cuando la planta se vacía para dar lugar al solarium, la terraza o el doble espacio sobre la sala de estar.
El acabado de fachada, estuco planchado en caliente en tonos gris piedra, ayuda a integrar el volumen en su entorno. Las carpinterías de aluminio en color gris antracita se acompañan con barandillas y elementos de hierro pintados en color forja. La planta baja se trata como un zócalo unitario, con los mismos materiales, integrando el acceso a la vivienda y la puerta del garaje.
Los huecos que dan a la calle mantienen las proporciones propias del casco antiguo. En el caso de la fachada que da al barranco, las oberturas son más grandes para aprovechar al máximo la entrada de luz de norte, y para abrir los espacios a las buenas vistas desde la parcela.
En el último nivel del edificio se ubica una segunda terraza, que ocupa la parte que da a sur, para ser utilizada como solarium.
emplazamiento: calle Unió 46, Móra la Nova, Tarragona
promotor: privado
fecha de redacción: 2006
superficie construida: 199,55m²
PEM: 112.764,08€
colaboradores
estructura: Juan Carlos Bueno
arquitectura técnica: Maria Teresa Ayuda Vinyals;
Daniel Cordobés
instalaciones: Eco-Enginy
fotografía: Julio Ungidos