El proyecto se empieza a desarrollar a partir de la urbanización del solar. Se pretende ubicar la edificación de la vivienda en una cota alta, para ganar privacidad separándola de la calle y mejorando a la vez la perspectiva de las vistas desde la parcela. La fuerte pendiente del terreno, y la premisa de poder acceder en coche hasta la cota más cercana posible a la vivienda, suponen la construcción de una serie de muros de contención, que van estructurando el terreno en rampas, escaleras y plataformas.
La imagen escalonada de márgenes y terrazas que se obtiene nos lleva a tratar la planta baja del edificio, en la que se alberga casi la totalidad del programa funcional, como un espacio entre muros: el muro de contención de la edificación, y la fachada, que es tratada como uno más de los muros que organizan el terreno. Como elementos contrapuestos, dos volúmenes más altos que marcan el acceso y el porche, es decir, la relación de la casa con el exterior, contienen las funciones más públicas del programa: estar, comedor y un espacio polivalente en la planta piso, relacionado con la planta baja mediante un doble espacio.
Un tercer elemento lineal destaca sobre la cubierta ajardinada de la planta baja del edificio. Se trata de una franja que integra las placas solares y las alterna con entradas de luz puntuales que bañan el muro de contención que acompaña el pasillo de la zona de noche.
Se busca la máxima integración de la edificación con el paisaje: las terrazas nos ayudan a mantener la pendiente natural del terreno y los muros revocados con mortero de cemento blanco y árido fino buscan los tonos de la tierra. Pero a la vez se destacan como contrapunto los dos volúmenes a doble altura y el volumen que contienen las placas solares, tratando su piel con estuco blanco planchado.
El hecho de tener la vivienda apoyada en el muro de contención de la edificación, permite beneficiarse de la inercia térmica que aporta el terreno, que también se potencia con el ajardinamiento de la cubierta. La ventilación cruzada se consigue con las oberturas de fachada y los lucernarios practicables en cubierta.
emplazamiento: calle Turó de Calella, parcela 42, urbanización Can Domènech, Tordera
promotor: privado
fecha de redacción: 2006-2007
colaboradores
arquitectura: Rodolfo García Rey
estructura: Juan Carlos Buenos
arquitectura técnica: Daniel Cordobés